Me digo a mi mismo
noviembre 16th, 2009 § Dejar un comentario
Solo y con paso rápido, casi rompiendo a sudar, voy por la calle Tetuán ya saliendo a campana, busco algo y corre prisa, no me acuerdo de qué es. Las calles están solas y hace algo de frío. Me dispongo entrar a un bar antiguo, de ventiladores enormes que cuelgan de techos altos. Un hombre gordo con una barra de hierro se dispone a echar las persianas, a cerrar el bar, le digo -¿Puedo entra?- me dice con un repetido leve giro de cabeza –No-.
Me doy al vuelta, voy hacía Triana de nuevo, hay zonas que ya no tienen luz, están oscuras. Veo gente montada en bicis que van a sus casas, que van aceleradas. Yo sigo andando. Me llaman al móvil, saco un iPhone 3Gs que me acabo de comprar hace unos días, veo quien me llama y soy yo, pone JPS, mis iniciales con las que firmo mis trabajos.
Me digo a mi mismo: No lo cojas o te arrepentirás. Arrastro el dedo por la pantalla, descuelgo y escucho mi voz como si fuera la voz de un contestador automático, una voz pregrabada que me dice: Hola, soy Pedro José Saavedra y estoy medio muerto.
Me gusta:
Tagged: a cerrar el bar, busco algo y corre prisa, casi rompiendo a sudar, de ventiladores enormes que cuelgan de techos altos. Un hombre gordo con una barra de hierro se dispone a echar las persianas, digo a mi mismo, estoy, le digo -¿Puedo entra?- me dice con un repetido leve giro de cabeza –No-., medio, muerto, no me acuerdo de qué es. Las calles están solas y hace algo de frío. Me dispongo entrar a un bar antiguo, onirico, soñar, Solo y con paso rápido, sueños, voy por la calle Tetuán ya saliendo a campana, yo